Instalar placas solares no solo puede bajar tu factura de luz. En muchos municipios también reduce impuestos municipales, en concreto el IBI y el ICIO. Son bonificaciones que no se aplican solas: hay que conocerlas y pedirlas a tiempo.
Qué permite la ley
La Ley Reguladora de las Haciendas Locales (Real Decreto Legislativo 2/2004) permite que cada ayuntamiento apruebe estas bonificaciones en sus ordenanzas fiscales:
| Impuesto | Qué es | Bonificación máxima que permite la ley |
|---|---|---|
| IBI | Impuesto sobre Bienes Inmuebles, el «recibo de la contribución» que se paga cada año | Hasta el 50 % de la cuota, para inmuebles con sistemas de aprovechamiento de la energía solar |
| ICIO | Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras, que se paga una vez al hacer la obra | Hasta el 95 %, para obras que incorporen sistemas de aprovechamiento de la energía solar |
| IAE | Impuesto sobre Actividades Económicas (solo empresas que lo pagan) | Hasta el 50 %, para empresas que usen o produzcan energía a partir de instalaciones renovables |
Son máximos. La ley no obliga a los ayuntamientos a aplicarlos, así que cada municipio decide si los ofrece, en qué porcentaje y durante cuántos años.
De qué depende en tu municipio
Antes de contar con una bonificación, revisa la ordenanza fiscal de tu ayuntamiento. Suele fijar:
- El porcentaje de la bonificación.
- Cuántos años se aplica la rebaja del IBI.
- Requisitos técnicos, como una potencia mínima o que la instalación esté legalizada y homologada.
- Plazos y forma de solicitarla: en algunos casos hay que pedirla antes de empezar la obra o en un plazo concreto después de terminarla.
- Límites, por ejemplo que la rebaja no supere un porcentaje del coste de la instalación.
En la Comunitat Valenciana hay municipios con bonificaciones generosas y otros que no las ofrecen. Por eso no damos una cifra general: lo correcto es mirarlo para tu municipio concreto.
Cómo se solicita
Los pasos habituales son:
- Consultar la ordenanza de tu ayuntamiento, normalmente en su web o en la sede electrónica.
- Tramitar la licencia o la declaración responsable de la obra. El ICIO se liquida en ese momento, así que la bonificación del ICIO suele pedirse junto con este trámite.
- Legalizar la instalación cuando esté terminada.
- Presentar la solicitud de bonificación del IBI con la documentación que pida el ayuntamiento: certificado de la instalación, factura o proyecto, referencia catastral del inmueble, etc.
- Comprobar en el siguiente recibo que la bonificación se ha aplicado.
Para empresas: el IAE
Si tu empresa paga el IAE, revisa también si tu ayuntamiento bonifica este impuesto por usar energía renovable. Es menos conocido, pero puede sumarse a las otras rebajas.
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En cada estudio gratuito que preparamos, revisamos qué bonificaciones ofrece tu ayuntamiento y qué documentación necesitarás, para que no se te pase ningún plazo. Mientras tanto, puedes calcular una estimación orientativa de tu ahorro con nuestra calculadora.
Esta guía es informativa y no sustituye a la ordenanza de tu municipio ni al consejo de tu asesor fiscal.